Tres consejos de experta para que el inicio del invierno y el frío no estropeen tu piel

Tres consejos de experta para que el inicio del invierno y el frío no estropeen tu piel

Con la entrada oficial del invierno, los días se acortan, bajan las temperaturas y cambian muchas de nuestras rutinas. También lo hace la piel, que se enfrenta de forma repentina a un entorno más exigente, marcado por el frío, el viento y los contrastes térmicos entre el exterior y los espacios climatizados.

El resultado suele ser inmediato: tirantez, sequedad, rojeces o descamación, signos habituales de una barrera cutánea debilitada. Más allá de su dimensión estética, la piel cumple una función esencial para la salud. Actúa como la primera línea de defensa del organismo frente a las agresiones externas y desempeña un papel clave en el equilibrio general.

“La piel es una barrera altamente selectiva que nos protege del entorno, pero no es impermeable. Permite la evaporación de agua para regular la temperatura corporal, por lo que mantener su estructura íntegra es fundamental”, explica Mar Santamaria, experta en Dermofarmacia de PromoFarma by DocMorris.  

Durante los meses de invierno, factores como el frío intenso, el viento o los cambios bruscos de temperatura aceleran la pérdida transepidérmica de agua, comprometiendo la hidratación y el confort cutáneo.

Ante este escenario, ajustar la rutina de cuidado se vuelve clave para ayudar a la piel a adaptarse a la nueva estación. Para ello, la especialista comparte tres recomendaciones esenciales para reforzar la función barrera y mantener la piel sana, flexible y protegida durante todo el invierno 

Tres recomendaciones esenciales para reforzar la función barrera

Tres consejos de experta para que el inicio del invierno y el frío no estropeen tu piel

 1. En invierno, más que nunca, no le quites el “abrigo” a tu piel  

Aunque pueda parecer contradictorio, una higiene excesiva o agresiva puede debilitar la barrera natural de la piel. Esta capa protectora, formada por lípidos y sustancias propias del metabolismo cutáneo, actúa como un auténtico “abrigo” frente a las agresiones externas. Para preservarla, la experta recomienda evitar el uso de esponjas o elementos abrasivos y optar por una limpieza suave, preferiblemente con la mano.

Es importante utilizar jabones respetuosos, como los syndet o productos con textura aceite o leche, y evitar duchas demasiado largas o con temperaturas muy elevadas”, señala Santamaria. Pequeños gestos que ayudan a mantener intacta la protección natural de la piel y a prevenir la sequedad. 

2. Refuerza la ‘función barrera’ de la piel con ingredientes clave 

En invierno, la clave está en elegir fórmulas que ayuden a la piel a retener la hidratación y a mantenerse protegida frente a las agresiones externas. Ingredientes como el ácido hialurónico —en distintos pesos moleculares—, las ceramidas, los aceites vegetales o las mantecas son grandes aliados para evitar la sensación de tirantez y reforzar la función barrera. La experta recomienda incorporarlos en cremas hidratantes y productos de autocuidado, especialmente en las zonas más expuestas, como manos, rostro y labios, que son las que más sufren con el frío.

Como consejo práctico, Santamaria destaca el uso de ceramidas de distintos tipos en texturas tipo bálsamo, como el bálsamo reparador avanzado de Cerave, fácil de llevar siempre encima y aplicar cuando la piel lo necesita. “Es un básico que no falta en mi día a día, sobre todo cuando voy a la montaña, donde los labios tienden a secarse y agrietarse con facilidad”, explica. 

3 - Disfruta del invierno sin descuidar la protección 

El inicio del invierno no debería ser un freno para disfrutar del aire libre. Paseos en días fríos, escapadas a la montaña o jornadas soleadas forman parte de esta época del año, siempre que se haga con la protección adecuada. Además de una correcta hidratación y ropa apropiada, la especialista insiste en no olvidar la fotoprotección, incluso en invierno. “

El sol en alta montaña, acentuado por el reflejo de la nieve, pueden ser especialmente agresivos. Aplicar un stick con SPF 50 en el rostro y utilizar gafas de sol homologadas ayuda a prevenir daños cutáneos y a proteger también la salud visual”, señala. 

Como recomendación práctica, la experta aconseja optar por ceramidas de distintos tipos en texturas tipo bálsamo, como el bálsamo reparador avanzado de Cerave, fácil de llevar siempre encima y aplicar cuando la piel lo necesita. “Es un básico que no falta en mi día a día, sobre todo cuando voy a la montaña, donde los labios tienden a secarse y agrietarse con facilidad”, explica. 

El invierno forma parte del ciclo natural, pero la incomodidad en la piel no tiene por qué acompañarlo. Ajustar la rutina, elegir bien los productos y anticiparse a las agresiones externas permite mantener la piel confortable durante toda la temporada. Un cuidado sencillo que marca la diferencia día tras día.