Alerta Mental: Vigorexia: síntomas y la obsesión por la perfección muscular

Alerta Mental: Vigorexia: síntomas y la obsesión por la perfección muscular

¿Por qué es importante saber qué es la vigorexia y cómo detectarla? Comprender qué es la vigorexia nos ayuda a identificar señales de alerta en nosotros o en personas cercanas, y permite buscar apoyo antes de que este trastorno de la imagen corporal afecte gravemente la salud física y mental.

¿Te has preguntado qué es la vigorexia? Este trastorno, también conocido como dismorfia muscular, está cada vez más presente en nuestra sociedad, donde la imagen y la perfección física parecen estar a un solo 'me gusta' de distancia. En este artículo te contamos en qué consiste la vigorexia, quiénes pueden padecerla, cuáles son sus síntomas y riesgos, y cómo se puede tratar y prevenir. Si crees que la obsesión por el músculo puede estar afectando tu bienestar o el de alguien cercano, sigue leyendo para descubrir cómo actuar.

¿Qué es la vigorexia y cómo se define?

La vigorexia es un trastorno psicológico, también llamado dismorfia muscular, en el que la persona desarrolla una obsesión por no verse lo suficientemente musculosa, aunque su aspecto sea fuerte o atlético. Se trata de un tipo de trastorno de la imagen corporal centrado en el músculo, donde el ejercicio, la dieta y la comparación social se vuelven compulsivos.

Resumen rápido: La vigorexia es una obsesión patológica por el desarrollo muscular y la perfección física.

¿Quiénes pueden padecer vigorexia?

Aunque puede afectar a cualquier persona, la vigorexia es más común en hombres jóvenes de entre 18 y 35 años, sobre todo entre quienes practican culturismo o levantamiento de pesas. Sin embargo, cada vez se detectan más casos en mujeres y adolescentes, debido a la presión social y mediática sobre el cuerpo ideal. Es importante estar alerta a las señales de alarma, ya que esta enfermedad no entiende de edad ni género.

  • Predomina en hombres jóvenes (18-35 años)

  • Puede aparecer en mujeres y adolescentes

  • Factores de riesgo: baja autoestima, bullying, ansiedad social, presión de redes sociales

Resumen rápido: La vigorexia afecta principalmente a hombres jóvenes, pero puede darse en cualquier género y edad.

¿Qué síntomas caracterizan a la vigorexia?

Preocupación por la musculatura

  • Miedo intenso a parecer "débil" o poco musculoso

  • Insatisfacción constante con el propio cuerpo

Ejercicio compulsivo

  • Rutinas de entrenamiento excesivas, incluso con lesiones

  • Ansiedad o culpa si no se entrena

Comparación social constante

  • Compararse negativamente con otros en gimnasios o redes sociales

  • Buscar aprobación y validación externa

Otros síntomas frecuentes:
- Dietas restrictivas y obsesivas
- Uso de suplementos y sustancias para aumentar músculo

La vigorexia se manifiesta por obsesión con la musculatura, ejercicio compulsivo y comparación social constante.


Aunque el camino hacia la recuperación puede parecer una "subida de montaña", recuerda que con la ayuda adecuada, ¡todos podemos llegar a la cima del bienestar!


¿Qué riesgos para la salud provoca la vigorexia?

Alerta Mental: Vigorexia: síntomas y la obsesión por la perfección muscular

Lesiones y problemas físicos

  • Lesiones musculares y articulares por sobreentrenamiento

  • Fatiga crónica y alteraciones hormonales

Efectos de los esteroides anabólicos

  • Problemas cardíacos, hepáticos y hormonales

  • Cambios de humor, agresividad y riesgos psiquiátricos

Consecuencias de dietas restrictivas

  • Déficit nutricional y alteraciones metabólicas

  • Problemas digestivos y emocionales

Vigorexia vs. Entrenamiento saludable

  • Motivación: Vigorexia = Obsesión por el músculo | Entrenamiento saludable = Bienestar y salud

  • Rutina de ejercicio: Vigorexia = Compulsiva, excesiva, sin descanso | Entrenamiento saludable = Moderada, adaptada y con descansos

  • Relación con la comida: Vigorexia = Restrictiva, obsesiva | Entrenamiento saludable = Variada y equilibrada

  • Estado emocional: Vigorexia = Ansiedad, insatisfacción | Entrenamiento saludable = Satisfacción y autoestima positiva

La vigorexia puede provocar lesiones, alteraciones emocionales y problemas de salud graves.

¿Cómo se diagnostica y trata la vigorexia?

Evaluación psicológica

  • Entrevista clínica para analizar imagen corporal y hábitos

  • Cuestionarios sobre ejercicio, alimentación y estado emocional

Terapias efectivas y apoyo

  • Terapia cognitivo-conductual (TCC) para modificar pensamientos y conductas

  • Apoyo familiar y grupos de ayuda

  • En algunos casos, medicación bajo control médico

Pasos recomendados:
- Reconocer los síntomas y pedir ayuda profesional
- Seguir un tratamiento psicológico especializado
- Implicar a familiares y amigos en el proceso de recuperación

El diagnóstico es clínico y el tratamiento se basa en terapia psicológica y apoyo social. Si notas estos signos, consulta con tu médico o psicólogo.

¿Cómo prevenir la vigorexia y fomentar hábitos saludables?

  • Promover la aceptación corporal y la autoestima

  • Educar sobre los riesgos de la obsesión por el músculo

  • Fomentar el ejercicio moderado y la alimentación equilibrada

  • Seguir cuentas en redes sociales que transmitan mensajes positivos sobre el cuerpo

  • Buscar ayuda ante señales de alarma

La prevención pasa por la educación, la aceptación y el fomento de hábitos saludables.

Cuidar la salud más allá del músculo

La vigorexia es un trastorno serio que va más allá de la apariencia física. Tal como ocurre con otros cambios importantes en nuestras vidas, es fundamental realizar una adaptación gradual hacia hábitos más saludables. Reconocer sus síntomas y buscar ayuda profesional es el primer paso para recuperar el bienestar, permitiendo que tu pequeño, o tú mismo, os acostumbréis nuevamente a una relación sana con el ejercicio y el cuerpo.

Si te preocupa tu relación con el ejercicio o la imagen corporal, no dudes en consultar a un especialista. En Promofarma, te acompañamos en tu camino hacia una vida más saludable y equilibrada.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la vigorexia?
La vigorexia es un trastorno psicológico caracterizado por la obsesión patológica por aumentar la masa muscular y la insatisfacción constante con el propio cuerpo, incluso cuando la persona ya tiene un aspecto musculado.

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes?
Preocupación excesiva por la musculatura, ejercicio compulsivo, dietas restrictivas, comparación constante con otros, ansiedad si no se entrena, y uso de suplementos o sustancias para aumentar músculo.

¿La vigorexia afecta solo a hombres?
No, aunque es más común en hombres jóvenes entre 18 y 35 años, también puede afectar a mujeres y adolescentes, especialmente por la presión social y mediática actual.

¿Qué riesgos tiene el uso de esteroides?
El uso de esteroides anabólicos puede causar problemas cardíacos, hepáticos, hormonales, alteraciones psicológicas, cambios de humor y comportamientos agresivos.

¿Cómo se trata la vigorexia?
El tratamiento principal es la terapia cognitivo-conductual (TCC) para modificar pensamientos y conductas, apoyo familiar, grupos de ayuda y, en algunos casos, medicación bajo supervisión médica.

¿Cuándo debo pedir ayuda profesional?
Si notas que la preocupación por tu cuerpo o el ejercicio afecta tu vida diaria, relaciones, salud o bienestar emocional, consulta a un especialista sin demora.

¿La vigorexia tiene cura?
Con tratamiento adecuado, apoyo profesional y familiar, es posible superar la vigorexia y recuperar el bienestar físico y mental de forma progresiva.

¿Qué diferencia hay entre entrenar mucho y tener vigorexia?
La diferencia está en la motivación y el impacto en la vida diaria: la vigorexia implica obsesión, ansiedad y malestar constante; el entrenamiento saludable busca el bienestar general.