Contracciones de Braxton Hicks: cómo diferenciarlas del parto y cuándo preocuparse

Contracciones de Braxton Hicks: cómo diferenciarlas del parto y cuándo preocuparse

¿Cómo puedes diferenciar las contracciones de Braxton Hicks de las del parto y saber cuándo debes preocuparte? Las contracciones de Braxton Hicks son habituales en el embarazo, pero no significan que el parto haya comenzado. Saber reconocer sus características y los signos de alarma te ayudará a actuar con tranquilidad y seguridad. Sigue leyendo para descubrirlo.


Las contracciones de braxton hicks forman parte de la experiencia de muchas futuras madres, especialmente a partir del segundo trimestre. En este artículo te explicamos en qué consisten, cómo diferenciarlas de las contracciones de parto, cuándo debes preocuparte y qué hacer si aparecen. Además, te damos consejos prácticos y recursos para que vivas tu embarazo con mayor tranquilidad.

¿Qué son las contracciones de Braxton Hicks?

Las contracciones de práctica, también conocidas como contracciones de Braxton Hicks, son movimientos uterinos intermitentes que suelen aparecer desde el segundo o tercer trimestre del embarazo. Se perciben como un endurecimiento o tensión en el abdomen, suelen ser irregulares y generalmente indoloras. La duración habitual es de unos 30 segundos, aunque pueden llegar hasta un minuto conforme se acerca el parto. Su frecuencia e intensidad pueden aumentar a medida que se acerca la fecha probable de parto, pero normalmente desaparecen al descansar, hidratarse o cambiar de postura.

¿Por qué aparecen estas contracciones?

Estas contracciones preparatorias ayudan a que el útero se adapte y se fortalezca para el momento del parto. No son peligrosas ni para la madre ni para el bebé, y forman parte del proceso natural del embarazo. Muchas mujeres pueden no notarlas, mientras que otras las sienten de forma más evidente. Es como si tu cuerpo estuviera "ensayando" para el gran momento, preparándose poco a poco.

¿Cómo distinguir las contracciones de Braxton Hicks del parto?

Reconocer la diferencia entre las contracciones falsas y las del parto es clave para tu tranquilidad y para saber cuándo es momento de acudir al hospital. Aquí te explicamos los puntos principales que debes tener en cuenta:

Ritmo y dolor

Contracciones de Braxton Hicks:
- Son irregulares y no siguen un patrón fijo.
- Suelen ser molestias leves localizadas en el abdomen.
- El dolor no se intensifica con el tiempo.

Contracciones de parto:
- Son rítmicas, regulares y cada vez más intensas.
- El dolor aumenta progresivamente y puede irradiar a la espalda baja o la pelvis.

Duración y respuesta a cambios

Contracciones de Braxton Hicks:
- Duran entre 30 y 60 segundos.
- Suelen desaparecer al moverte, descansar o beber agua.
- La hidratación y el cambio de postura las alivian.

Contracciones de parto:
- Se vuelven más largas (45-90 segundos).
- No ceden con el reposo o la hidratación.
- Persisten independientemente de lo que hagas.

Frecuencia y evolución

Contracciones de Braxton Hicks:
- Son esporádicas y no aumentan de forma regular.
- No siguen un patrón predecible.

Contracciones de parto:
- Se hacen más frecuentes y cercanas entre sí con el tiempo.
- El intervalo entre contracciones disminuye progresivamente.

Contracciones de Braxton Hicks: cómo diferenciarlas del parto y cuándo preocuparse

¿Cuándo debo preocuparme por las contracciones?

Buscar ayuda médica es fundamental para tu seguridad y la de tu bebé. Aunque las contracciones de Braxton Hicks son normales, hay situaciones que requieren atención inmediata de tu matrona o ginecólogo.

Signos de alarma principales

  • Contracciones dolorosas, regulares y que aumentan en frecuencia e intensidad antes de la semana 37 (riesgo de parto prematuro).

  • Persistencia de las contracciones tras descansar, hidratarte o cambiar de postura.

Otros síntomas que requieren atención médica urgente

  • Sangrado vaginal abundante (similar o mayor a una menstruación).

  • Pérdida de líquido amniótico (sensación de "romper aguas" o pérdida de la bolsa).

  • Disminución o ausencia de movimientos fetales durante más de 12 horas.

  • Fiebre alta (más de 38ºC).

  • Tensión arterial elevada (más de 140/90 mmHg).

Ante cualquiera de estos síntomas, contacta de inmediato con tu matrona o tu ginecólogo/a o acude a urgencias. No dudes en llamar si algo no te parece normal; es mejor pecar de precavida que de confiada.

¿Cómo manejar las contracciones de Braxton Hicks?

Aunque suelen ser inofensivas, hay formas sencillas de aliviar las molestias que pueden causar estas contracciones uterinas intermitentes. Siguiendo estos consejos, podrás sentirte más cómoda:

  1. Cambia de postura o camina unos minutos. El movimiento suele ayudar a que desaparezcan.

  2. Hidrátate bien; la deshidratación puede favorecer su aparición.

  3. Descansa y relájate; el estrés puede aumentar la frecuencia de las contracciones.

Si las molestias persisten o tienes dudas, consulta con tu profesional sanitario. No hay prisa, y es mejor resolver tus preocupaciones cuanto antes.

Recursos prácticos: ¿Qué hacer ahora?

  • Anota la frecuencia y duración de las contracciones si aparecen, para tener información clara cuando consultes con tu médico.

  • Mantén una buena hidratación y descansa siempre que lo necesites.

  • Consulta a tu matrona o ginecólogo/a ante cualquier síntoma fuera de lo habitual.

Opinión de expertos

Las contracciones de Braxton Hicks son una parte natural del embarazo que preparan el útero para el parto, pero no indican el inicio del mismo. Es crucial saber diferenciarlas de las contracciones de parto real y cuándo buscar atención médica.

5 puntos clave que debes conocer:

  1. Características de las Contracciones de Braxton Hicks:
    Son contracciones uterinas irregulares, no rítmicas y generalmente indoloras, aunque pueden sentirse como una tensión o endurecimiento abdominal. Suelen durar unos 30 segundos y pueden aparecer desde el segundo o tercer trimestre, aumentando su frecuencia e intensidad a medida que se acerca la fecha de parto. A menudo, ceden con el reposo, la hidratación o un cambio de posición.

  2. Diferenciación del Parto Real (Ritmo y Dolor):
    A diferencia de las contracciones de Braxton Hicks, las contracciones de parto real son regulares, rítmicas y su frecuencia e intensidad aumentan progresivamente con el tiempo. El dolor de las contracciones de parto es creciente y puede irradiar a la zona lumbar y la pelvis, mientras que las de Braxton Hicks suelen ser molestias leves localizadas en el abdomen que no se intensifican.

  3. Diferenciación del Parto Real (Duración y Respuesta):
    Las contracciones de parto real se vuelven más prolongadas y no disminuyen con el movimiento, el descanso o la hidratación. Por el contrario, las contracciones de Braxton Hicks suelen ser más cortas y tienden a desaparecer o aliviarse al cambiar de postura, caminar un poco o beber agua.

  4. Cuándo Preocuparse y Consultar al Médico (Signos de Alarma):
    Debes contactar a tu matrona o ginecólogo, o acudir a urgencias, si las contracciones son persistentes, dolorosas y aumentan en frecuencia e intensidad, especialmente si ocurren antes de la semana 37 de embarazo (riesgo de parto prematuro).

  5. Otros Síntomas que Requieren Atención Médica Urgente:
    Además de las contracciones, es fundamental buscar atención médica inmediata si experimentas sangrado vaginal abundante (similar o mayor a una menstruación), pérdida de líquido amniótico (rotura de la bolsa), disminución o ausencia de movimientos fetales durante más de 12 horas, fiebre alta (superior a 38ºC) o tensión arterial elevada (superior a 140/90 mmHg). Ante cualquier duda, siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud.

Cuida tu bienestar durante el embarazo

Reconocer las contracciones de Braxton Hicks y saber diferenciarlas del parto te ayudará a vivir tu embarazo con más tranquilidad y seguridad. Recuerda que tu cuerpo está haciendo un trabajo increíble, y estas contracciones son solo parte de ese proceso natural de preparación. Si en algún momento tienes dudas o te sientes preocupada, no dudes en consultar con tu matrona o ginecólogo. En Promofarma encontrarás una completa selección de productos para el embarazo y el cuidado maternal que te acompañarán en esta etapa tan especial. ¡Cuida de ti y de tu bebé con la mejor selección!

Preguntas frecuentes

¿Las contracciones de Braxton Hicks indican que estoy en trabajo de parto?
No, estas contracciones son preparatorias y no significan que el parto haya comenzado.

¿Cuánto duran normalmente las contracciones de Braxton Hicks?
Suelen durar entre 30 y 60 segundos y desaparecen con el reposo o al cambiar de postura.

¿Qué puedo hacer para aliviarlas?
Descansa, hidrátate y cambia de posición. Si persisten, consulta con tu matrona o ginecólogo/a.

¿Cuándo debo llamar a mi matrona o ginecólogo/a?
Si las contracciones son dolorosas, regulares, aumentan en frecuencia o van acompañadas de otros síntomas como sangrado o pérdida de líquido.

¿Pueden empezar antes de la semana 20?
Es poco frecuente, pero algunas mujeres pueden sentirlas antes. Si tienes dudas, consulta a tu profesional sanitario.

¿Son peligrosas para el bebé?
No, las contracciones de Braxton Hicks no son peligrosas ni para ti ni para tu bebé.

¿Puedo no sentir este tipo de contracciones durante el embarazo?
Sí, algunas mujeres no las notan o las perciben de forma muy leve.

¿Las contracciones de Braxton Hicks pueden volverse dolorosas?
Por lo general son indoloras, pero pueden resultar incómodas. Si el dolor aumenta, consulta a tu matrona o ginecólogo/a.