
1. ¿Qué es el asma? Y ¿cuál es la diferencia entre el asma en niños y adultos?
El asma bronquial es una enfermedad respiratoria crónica caracterizada por la inflamación y estrechamiento de las vías respiratorias. En los niños, el asma es una de las enfermedades crónicas más comunes.
1.1. Grados del control del asma
Dependiendo de los síntomas, se pueden clasificar los grados de control del asma en:
Asma controlada
Asma parcialmente controlada
Asma no controlada
A diferencia de los adultos, los niños y adolescentes pueden tener un control del asma reducido si presentan síntomas durante el día o necesitan medicación de rescate.
Para evaluar el control del asma, el médico formulará preguntas relacionadas con los últimos 4 semanas:
¿Los síntomas aparecen durante el día?
¿El niño se despierta por la noche debido a los síntomas?
¿Se ha utilizado medicación de rescate?
¿El asma limita las actividades diarias del niño?
También se medirá la función pulmonar y se considerará si ha habido empeoramientos recientes para prever posibles complicaciones futuras.
1.2. Formas de asma
El asma puede clasificarse en diferentes formas, que pueden coexistir. Según los desencadenantes, se distingue entre asma alérgico y asma no alérgico.
El asma alérgico es más común en niños y jóvenes, quienes a menudo tienen antecedentes familiares de asma o alergias. Se produce una reacción exagerada a sustancias normalmente inofensivas, como polen o ácaros del polvo.
El asma no alérgico suele aparecer en adultos y puede ser desencadenado por factores como aire frío o humo, sin que exista una alergia identificable.
2. Desencadenantes del asma
No se comprende completamente por qué se desarrolla el asma, pero las personas con esta afección tienen vías respiratorias hipersensibles que reaccionan a varios desencadenantes, causando inflamación. Esto provoca dificultad para respirar, especialmente al exhalar.
Los desencadenantes más comunes en niños incluyen alérgenos, como polen, pelos de animales y ácaros del polvo. Otros posibles desencadenantes son:
Irritantes: sustancias que pueden irritar las vías respiratorias, como el polvo o los humos.
Cambios estacionales: ciertos pólenes son más prevalentes en primavera y verano.
Ejercicio físico: la actividad intensa puede causar constricción de las vías respiratorias.
Infecciones respiratorias: virus y bacterias pueden agravar los síntomas de asma.
Factores emocionales: situaciones de estrés o ansiedad pueden provocar síntomas.
Humo de tabaco: inhalar humo, incluso en ambientes donde otros fuman.
Llevar un diario de asma puede ayudar a identificar qué desencadena los síntomas, lo cual es útil para su consulta médica.
3. Síntomas y diagnóstico

3.1. Síntomas típicos del asma incluyen:
Dificultad para respirar recurrente, especialmente durante la noche.
Sibilancias al respirar.
Sensación de opresión en el pecho.
Tos, con o sin producción de moco.
Los síntomas pueden variar en intensidad y frecuencia. Durante un ataque asmático, que puede durar desde minutos hasta horas, los síntomas pueden empeorar drásticamente.
3.2. Diagnóstico
Para diagnosticar el asma, se realizarán diversas pruebas que incluyen un cuestionario sobre historial médico y hábitos de vida. Se medirá la función pulmonar para evaluar cómo fluye el aire a través de las vías respiratorias.
Exámenes adicionales pueden incluir pruebas de alergia para identificar posibles desencadenantes específicos.
4. Opciones de tratamiento para el asma
Aunque el asma no tiene cura definitiva, un tratamiento adecuado puede aliviar los síntomas y reducir la frecuencia de los ataques asmáticos.
4.1. Tratamiento farmacológico
Los medicamentos pueden ayudar a reducir la inflamación y facilitar la respiración. Es importante seguir las indicaciones médicas para controlar el asma lo mejor posible.
Medicamentos de rescate: Se utilizan según sea necesario para aliviar rápidamente los síntomas agudos.
Medicamentos de mantenimiento: Se toman regularmente para controlar la inflamación subyacente del asma.
La colaboración con un profesional de la salud es clave para ajustar el tratamiento según la evolución del estado asmático del paciente.
Resumen (asma en niños y adolescentes)
El manejo eficaz del asma en niños y adolescentes involucra comprender la enfermedad, identificar sus desencadenantes y seguir un tratamiento adecuado. Es fundamental consultar con profesionales de la salud para personalizar el enfoque terapéutico y garantizar una vida activa y plena para tu hijo. Si hay preocupación o dudas sobre el manejo del asma, considera buscar apoyo de un profesional de la salud.






