
¿Qué provoca ese dolor en el costado derecho bajo las costillas y cuándo debes preocuparte? Este molesto síntoma puede tener múltiples orígenes, desde pequeños tirones musculares hasta problemas en órganos como el hígado, la vesícula o los riñones. Aprender a reconocer las señales de alerta y saber cuándo es momento de acudir al médico es fundamental para cuidar tu salud.
Cuando sientes un dolor en el flanco derecho debajo de las costillas, es fácil alarmarse. Aunque puede deberse a causas leves, también es importante no ignorar esta señal que tu cuerpo te envía. En esta guía te explicamos de manera clara y práctica cuáles son las causas más frecuentes, cómo diferenciar los tipos de dolor, en qué momento debes acudir al médico y qué opciones de diagnóstico y tratamiento existen para que recuperes tu bienestar.
¿Cuáles son las causas más comunes del dolor abdominal en el lado derecho bajo las costillas?
Este dolor puede originarse por muchas razones diferentes. Las más frecuentes son:
Problemas musculoesqueléticos: Golpes, sobreesfuerzos, contracturas o inflamación de los músculos intercostales. También puede deberse a traumatismos o sobrecarga muscular.
Problemas del hígado y la vesícula: Cálculos biliares, inflamación de la vesícula (colecistitis), hepatitis o hígado graso.
Problemas renales y urinarios: Infecciones de orina, piedras en el riñón o cólico nefrítico.
Problemas digestivos: Gases, gastritis, úlceras, reflujo gastroesofágico, inflamación como la costocondritis, o trastornos intestinales.
Otras afecciones: Problemas en el bazo o páncreas, e incluso problemas cardíacos o pulmonares.
Cada una de estas causas tiene características propias, por eso es importante identificar el origen para tratarlo correctamente.
¿Cómo reconocer los diferentes tipos de dolor y qué te indican?
La forma en que sientes la molestia en esa zona puede darte pistas valiosas:
Dolor punzante: Se siente como pinchazos agudos. Suele estar causado por gases, inflamación o traumatismos.
Dolor tipo cólico: Es un dolor intenso e intermitente, muy frecuente en problemas de vesícula, riñón o intestino.
Dolor tipo ardor: Esa sensación de quemazón es característica de problemas digestivos como reflujo o gastritis.
Dolor sordo o persistente: Puede indicar una inflamación crónica u otros trastornos hepáticos.
Si notas que tu dolor cambia de intensidad, se irradia hacia la espalda o el hombro, o empeora cuando respiras, es importante que lo comuniques a tu médico.
¿Cuándo el dolor se convierte en una urgencia?
Hay algunos síntomas que no debes pasar por alto y que requieren atención médica inmediata:
Dolor muy intenso que no cede en 24–48 horas y te impide hacer tus actividades habituales
Fiebre superior a 38 °C
Vómitos persistentes o sangre en el vómito
Dificultad para respirar o palidez
Sudoración fría o sensación de mareo
Dolor que se irradia al pecho, cuello, hombro izquierdo o mandíbula (posible problema cardíaco)
Un bulto visible o sensibilidad extrema en la zona de las costillas
Si experimentas cualquiera de estos síntomas, dirígete a urgencias sin demora.
¿Qué pruebas médicas pueden ayudar a identificar la causa?

Tu médico puede solicitar diferentes estudios según tus síntomas:
Ecografía abdominal: Permite visualizar el hígado, la vesícula, los riñones y detectar cálculos o signos de inflamación.
Análisis de sangre: Ayuda a identificar marcadores de infección, problemas en la función hepática y renal.
Radiografía de tórax o abdomen: Es útil para descartar fracturas, neumonía u otros problemas pulmonares.
Tomografía computarizada (TAC): Proporciona imágenes detalladas y es especialmente valiosa en casos complejos o cuando otras pruebas no han sido concluyentes.
Estas pruebas te ayudarán a obtener un diagnóstico preciso y un tratamiento más efectivo.
¿Cuáles son las opciones de tratamiento según la causa?
El abordaje dependerá de lo que cause tu dolor:
Medicamentos: Analgésicos como paracetamol para aliviar el dolor. Los antiinflamatorios (AINEs) solo deben tomarse bajo indicación médica, ya que pueden estar contraindicados en algunos casos de problemas digestivos o renales.
Medidas no farmacológicas: Reposo, aplicación de compresas frías o calientes según sea necesario, mantenerse bien hidratado y realizar cambios en la dieta (por ejemplo, evitar grasas si se sospecha un problema de vesícula o hígado).
Tratamientos específicos: Antibióticos para infecciones, cirugía en casos de cálculos o apendicitis, o fisioterapia para lesiones musculares.
Recuerda: nunca tomes medicamentos sin consultar antes con un profesional, especialmente si tienes enfermedades previas o tomas otros medicamentos.
¿Qué puedo hacer en casa mientras espero atención médica?
Mientras aguardas la valoración de un profesional, estas medidas pueden ayudarte:
Descansa y evita hacer esfuerzos.
Aplica una compresa fría o caliente en la zona (prueba ambas para ver cuál te alivia más).
Mantente bien hidratado bebiendo agua regularmente.
Toma analgésicos suaves como paracetamol si no tienes contraindicación médica.
Evita comidas copiosas, grasas o alimentos que puedan irritar tu estómago.
Si el dolor empeora o aparecen nuevos síntomas de alarma, busca atención médica cuanto antes, sin esperar.
Tu cuerpo te habla: aprende a escucharlo
Ante un dolor en el flanco derecho, lo más sabio es prestar atención a lo que sientes y no ignorar las señales de alarma que tu cuerpo te envía. Observar cómo evoluciona el dolor, su intensidad y los síntomas asociados es clave para actuar a tiempo.
Un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado pueden evitar complicaciones y acelerar tu recuperación. Si tienes dudas sobre tu salud o buscas productos para complementar tu bienestar, recuerda que puedes contar con la tienda online de Promofarma para encontrar lo que necesitas.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa un dolor punzante bajo las costillas en el lado derecho?
Puede indicar desde un problema muscular hasta afecciones de vesícula, hígado o riñón. Si es intenso o persistente, consulta al médico.
¿Puede ser la vesícula la causante de este dolor?
Sí, los cálculos o la inflamación de la vesícula pueden causar dolor agudo en esa zona, a menudo tras comidas copiosas.
¿Cuándo debo ir a urgencias por este dolor?
Si el dolor es muy intenso, dura más de 24–48 horas, tienes fiebre alta, vómitos persistentes o dificultad para respirar.
¿Qué pruebas solicitará el médico?
Habitualmente ecografía abdominal, análisis de sangre y, si es necesario, radiografía o TAC.
¿Qué puedo tomar para aliviar el dolor mientras espero la consulta?
Puedes tomar paracetamol si no tienes contraindicación. Evita los antiinflamatorios salvo indicación médica.
¿Hay medidas de prevención para evitar que vuelva?
Mantén una dieta equilibrada, evita excesos de grasa, hidrátate y realiza ejercicio moderado.






