Descripción
Cicaleïne Bálsamo para Fisuras y Grietas para la reparación de la piel es una solución especialmente diseñada para el tratamiento preventivo de las fisuras en la piel de las extremidades. Este producto está dirigido a personas que presentan grietas profundas o fisuras dolorosas en talones y manos, proporcionando una barrera protectora que apoya la regeneración de los tejidos dañados.
Los beneficios de Cicaleïne Bálsamo para Fisuras y Grietas se centran en su capacidad para restaurar la elasticidad de la piel y aliviar el malestar. Su mecanismo de acción combina activos cicatrizantes y nutritivos que actúan sobre la epidermis, mejorando la salud de la piel en áreas críticas de apoyo o fricción.
- Contiene Centella Asiática, un ingrediente clave que acelera la reparación de la piel y estimula la síntesis de colágeno en las zonas agrietadas.
- Incorpora Lipésteres de seda, un activo exclusivo que protege la piel frente a agresiones externas y mantiene su equilibrio natural.
- Proporciona una acción hidratante y nutritiva intensa, restaurando la barrera lipídica y previniendo la reaparición de nuevas fisuras.
- Ofrece alivio del dolor, suavizando la piel endurecida y facilitando una cicatrización confortable.
- Garantiza una doble función de prevención y cuidado, siendo eficaz tanto para tratar lesiones existentes como para proteger pieles con tendencia a agrietarse.
Modo de empleo
Aplicar en la zona afectada dos veces al día.
Composición
AQUA, GLYCERIN, CAPRYLIC/CAPRIC TRIGLYCERIDE, CETEARYL ALCOHOL, TRILINOLEIN, PEG-30 GLYCERYL STEARATE, PANTHENOL, CERA ALBA, ETHYLHEXYLGLYCERIN, TRIPALMITIN, TRIOLEIN, POLYACRYLAMIDE, PARFUM, C13-14 ISOPARAFFIN, DIMETHICONE, TRILINOLENIN, PALMITOYL SERINE/SILK AMINO ACIDS METHYL, GLYCYRRHETINIC ACID, CENTELLA ASIATICA EXTRACT, SODIUM CETEARYL SULFATE, SODIUM LAURYL SULFATE, CAPRYLYL GLYCOL, 1,2-HEXANEDIOL, TRISTEARIN, LAURETH-7, GLYCINE SOJA OIL, TOCOPHEROL, TRIARACHIDIN, POTASSIUM SORBATE, HYDROGENATED PALM GLYCERIDES CITRATE, DISODIUM PHOSPHATE, DIPOTASSIUM PHOSPHATE
Consejo Farmacéutico
Es importante tener una rutina de cuidado de pies, empezando por mantener la limpieza e hidratación diarias.
Una o dos veces a la semana puedes realizar una exfoliación suave para eliminar células muertas e impurezas y favorecer así la renovación cutánea. Pero, sin duda, la hidratación diaria es la gran aliada para combatir durezas y callos. En los meses de más frío, y también en verano (cuando los pies están más descubiertos y su piel se deshidrata a causa de los factores ambientales y de estilo de vida), recomiendo aplicar una capa de hidratación más abudante por la noche y dejar que actúe durante las horas de descanso.
En caso de molestias al andar y/o durezas persistentes, acude a tu podólogo/a.