Perfume femenino creado por los perfumistas Dominique Ropion y Laurent Bruyère. Se abre con notas altas de:
- Flores de jazmín sambac recogidas a mano, cuya delicadeza contrasta con la fuerza de toda la composición.
Con un corazón a:
- Madera de cachemira, caracterizada por marcadas notas almizcladas.
Se completa la fórmula con una base de:
- Ámbar blanco, cuyos acordes son suaves y agradables como el mohair.
El frasco se asemeja a una piedra sagrada, pareciendo una joya con una fragancia oriental. Es adecuado para todo tipo de piel.