
¿Por qué se doblan las uñas hacia arriba y qué indica esto sobre tu salud? Cuando los más peques de la casa notan cambios en sus uñas, es importante prestar atención. Las uñas en cuchara (coilonquia) pueden ser una señal de que tu cuerpo necesita atención, frecuentemente asociada con deficiencia de hierro u otros problemas sistémicos. Reconocer estos cambios es clave para detectar a tiempo posibles carencias nutricionales o enfermedades. Descubre cómo identificarlas y qué hacer para mejorar la salud de tus uñas de forma paulatina y segura.
La coiloniquia (uñas en cuchara) es una alteración en la que las uñas se curvan hacia arriba, adoptando una forma cóncava. Aunque a veces pasa desapercibida, puede ser una señal importante de que tu organismo necesita atención.
En este artículo te explicamos cómo reconocer la coiloniquia de forma paulatina, sus causas más frecuentes, qué nutrientes influyen en la salud de las uñas y los mejores hábitos para prevenir y mejorar esta condición de manera segura y efectiva.
¿Qué es la coiloniquia y cómo reconocerla?
La coiloniquia (uñas en cuchara) es una anomalía ungueal donde la lámina ungueal se deprime en el centro y los bordes se elevan, recordando la forma de una cuchara. Es frecuente en casos de deficiencia de hierro, pero puede tener otros orígenes que conviene conocer.
¿Cómo se ve la coiloniquia?
Uñas cóncavas o con forma de cuchara.
Bordes laterales elevados respecto al centro.
Puede afectar una o varias uñas.
Síntomas asociados que debes vigilar
Fragilidad o facilidad para romperse.
Cambios de color (palidez).
Acompañamiento de fatiga, debilidad o mareos.
Checklist para identificar uñas en cuchara:
- Uñas con forma cóncava
- Bordes elevados
- Mayor fragilidad
- Otros síntomas como cansancio
- Aparición progresiva
Causas, signos y pruebas recomendadas
Anemia ferropénica: Uñas en cuchara y palidez. Se recomienda analítica de hierro y hemograma.
Hemocromatosis: Uñas cóncavas y otros cambios. Se recomienda pruebas hepáticas y ferritina.
Problemas hepáticos: Cambios de color y forma. Se recomienda analítica hepática y ecografía.
Deshidratación: Uñas frágiles y quebradizas. Se recomienda valoración de hidratación y hábitos.
Traumatismos repetidos: Deformidades localizadas. Se recomienda exploración física.
¿Qué nutrientes necesitan tus uñas para estar saludables?
La salud de las uñas depende de una dieta variada, tal como ocurre con la adaptación gradual a nuevas rutinas. Una dieta variada ayuda a mantenerlas fuertes y evitar anomalías como la coiloniquia.
Vitaminas y minerales clave
Hierro: Fundamental para la oxigenación y la estructura ungueal.
Vitaminas A y C: Favorecen la regeneración y resistencia de la uña.
Vitaminas del complejo B: Esenciales para el crecimiento y fortaleza.
Zinc: Participa en la síntesis de queratina.
Yodo y calcio: Contribuyen a la dureza y crecimiento regular.
Suplementación: cuándo y cómo
Si tu dieta es insuficiente o tienes una deficiencia diagnosticada, el médico puede recomendar suplementos. Nunca tomes hierro o vitaminas por tu cuenta. La suplementación debe ser personalizada y controlada, tal como se hace de forma paulatina con cualquier cambio en la salud.
Si tienes dudas sobre tus niveles de hierro, consúltalo con tu médico.
¿Qué problemas sistémicos puede reflejar el aspecto de tus uñas?

Las uñas pueden mostrar señales de enfermedades internas. No ignores los cambios persistentes, así como tampoco debes pasar por alto otros síntomas que acompañen a estas alteraciones.
Enfermedades relacionadas
Anemia ferropénica: La causa más común de uñas en cuchara.
Hemocromatosis: Exceso de hierro que también altera la forma ungueal.
Problemas hepáticos o renales: Cambios en color, grosor o curvatura.
Acropaquia (hipocratismo digital): Engrosamiento y curvatura de la uña, asociado a enfermedades pulmonares o cardíacas.
Signos diferenciales en las uñas
Uñas gruesas o deformadas: posibles problemas hepáticos o renales.
Curvatura en la base (acropaquia): consulta médica recomendada.
Cambios de color persistentes: pueden indicar enfermedades crónicas.
¿Cómo cuidar y prevenir la coiloniquia en tu día a día?
Adoptar buenos hábitos es clave para prevenir y mejorar las uñas en cuchara, de la misma forma que establecer rutinas ayuda a adaptarse a nuevas situaciones.
Rutina diaria y protección
Mantén las manos y uñas bien hidratadas.
Usa guantes al manipular productos químicos o limpiar.
Corta y lima las uñas regularmente.
Evita morderlas o arrancar cutículas.
Limita la exposición prolongada al agua.
Cuándo consultar al especialista
Si las uñas en cuchara persisten o empeoran.
Si aparecen junto a fatiga, palidez o pérdida de peso.
Si hay otros síntomas generales.
El dermatólogo o tu médico de cabecera puede solicitar análisis y orientar el tratamiento.
Tus uñas hablan: cuídalas y consulta ante dudas
Las uñas en cuchara pueden ser la pista de que tu cuerpo necesita más hierro o que existe otra causa subyacente. No ignores los cambios en tus uñas: revisa tu dieta de forma paulatina, mantén una buena hidratación y consulta a tu médico si tienes dudas.
Así como los peques necesitan adaptarse gradualmente a nuevas rutinas, tus uñas también requieren cuidados constantes y atención profesional cuando sea necesario. En Promofarma puedes encontrar productos para el cuidado de uñas y bienestar. ¡Empieza hoy a cuidar de ti y de tus uñas!
Preguntas frecuentes
¿La coilonquia siempre indica falta de hierro?
No siempre. Aunque la deficiencia de hierro es la causa más común, también puede deberse a hemocromatosis, problemas hepáticos, traumatismos o deshidratación.
¿Qué pruebas pide el médico ante uñas en cuchara?
Habitualmente, una analítica de sangre para medir hierro, ferritina, hemograma y, si es necesario, pruebas hepáticas o renales según el caso.
¿Puedo mejorar la coilonquia solo con dieta?
En casos leves y sin enfermedad subyacente, una dieta rica en hierro y vitaminas puede ayudar. Si hay déficit importante, puede ser necesario suplemento bajo control médico.
¿Cuánto tardan las uñas en recuperarse tras tratar la causa?
Las uñas crecen despacio. Tras corregir la causa, pueden tardar de 3 a 6 meses en recuperar su forma y dureza normales.
¿Hay remedios caseros que ayuden mientras se trata la causa?
Sí. Mantener las uñas hidratadas, evitar productos agresivos y proteger las manos puede mejorar su aspecto temporalmente, pero es clave tratar la causa de fondo.






